Dinosaurios de juguete que cobran vida, gracias a la instalación de mágicos pulsadores; perros electrónicos que pueden ser controlados por niños con parálisis, a través de sofisticados conmutadores; o muñecas que pueden interactuar gracias a la magia de la impresión 3D… son algunos de los milagros que consigue realizar un reconocido actor de la televisión de los años ochenta.

Miguel Ángel Valero, “El Piraña”, se empeñó a fondo en sus estudios al terminar la grabación de Verano azul y hoy es un reconocido ingeniero que ha dirigido el Centro de Referencia Estatal de Autonomía Personal y Ayudas Técnicas (Ceapat). Una de sus funciones era asesorar al Instituto Tecnológico del Juguete sobre la manera de conseguir adaptar los juguetes a los niños y niñas con discapacidad. Ahora, como director de la Oficina de Accesibilidad del Ayuntamiento de Madrid, seguirá trabajando en su especialidad.

Imagen que muestra las manos de un niño jugando con dos coches de juguete

Un trabajo que no alcanza la misma visibilidad que el que desempeñó dando vida al popular Piraña; pero que consigue poner al alcance de todos, los juegos de mesa tradicionales para que nadie tenga que renunciar a pasar un buen rato. Su actual desafío es conseguir diseñar un vehículo que permita a los niños trasladarse con mayor facilidad: un sueño de cine por materializar …

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