LA EMOCIÓN SE SUBE AL CUADRILÁTERO

Poco podía imaginar el aspirante a luchador de artes marciales mixtas con síndrome de Down Isaac Márquez, que podría combatir con uno de sus ídolos, Diego Sánchez. El lugar elegido, no podía ser otro que el cuadrilátero del gimnasio en el que entrena el veterano, célebre por ganar la primera temporada de “The ultimate fighter”.

La veteranía se impuso a la pasión por el deporte y Diego Sánchez se proclamó vencedor aunque fue el joven Sherminator quien despertó la mayor ovación entre los asistentes. Un ejemplo de superación y amistad propiciadas por el deporte.

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